Llega el verano y hay que liberar los pies. Las albarcas, menorquinas o ibicencas son una de las mejores opciones. Su comodidad las ha convertido en un clásico imprescindible en los meses estivales. Las albarcas tienen su origen en las Islas Baleares, pero su uso se ha extendido rápidamente porque son un complemento idóneo para zonas costeras y suelen ser utilizadas por hombres, mujeres y niños.
Las menorquinas son sandalias con una tira ancha de piel que reposa sobre el empeine y una más fina que se puede poner bien sobre el talón o sobre el empeine, que están disponible en diferentes colores y estilos. Al principio se fabricaban en un sólo color como beige o marrón pero cada vez más a menudo la podemos adquirir en colores vivos e incluso con estampados. Rostros conocidos, como la Familia Real, también se decantan por este calzado, que ya se ha convertido en un imprescindible veraniego.
No obstante, este verano este tipo de sandalia se ha modernizado. El creativo ilustrador Antonio Fernández-Coca ha diseñado una colección de albarcas (55,90 euros) con unos estampados y dibujos de los más originales, convirtiendo a esta sandalia en una pieza de lujo y distinción.